Este 2021, atender a la transparencia, los valores éticos y la sostenibilidad es clave para que la financiación llegue a tu empresa. Y es que la crisis económica ocasionada por la COVID-19 ha motivado un viraje hacia una economía verde, que trae consigo una nueva filosofía de inversión.

Qué pueden hacer los fondos ASG por el planeta (y por tu empresa)

Foto: Qué pueden hacer los fondos ASG por el planeta (y por tu empresa). Crédito: Unsplash

La inversión socialmente responsable considera, por un lado, los criterios financieros asociados a la inversión tradicional, como la relación entre rentabilidad y riesgo, pero también aspectos extra-financieros. El mercado ha comenzado a capitalizar a las empresas que tengan en cuenta los criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza):

 

  • Ambientales: relacionan la actividad de la empresa con la conservación del medio ambiente. Prestan atención a las energías renovables, la crisis climática o la eficiencia energética. Además, el pasado uno de junio la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha sentenciado que los fondos solo podrán llevar la etiqueta ASG si destinan más del 50% a sostenibilidad.
  • Sociales: relacionan la compañía con la sociedad y, sobre todo, con aquellas personas con las que tiene vínculo directo, como proveedores, empleados o comunidades locales en las que impacta su actividad. Abarcan aspectos como la educación, la salud, los derechos humanos y la igualdad de género.
  • Buen gobierno: conciernen a la transparencia, políticas internas, rendición de cuentas, gestión y liderazgo de la empresa.


Según el Manual de la Inversión Socialmente Responsable de Spainsif, se trata de una herramienta para promover una política comprometida en aquellas entidades en las que se invierte, y que es aplicable a cualquier tipo de producto financiero, desde fondos de inversión, pasando por pensiones y seguros de vida, hasta fondos de capital riesgo. "Cada día la sociedad demanda más criterios no financieros para que las empresas dejen una huella positiva en su entorno", explica la directora de Open Innovation & Market Intelligence, Elena Rodríguez. Además, la integración de factores ASG es una de las formas de llevar a cabo una inversión socialmente responsable que más ha crecido durante los últimos años, aumentando un 69% entre 2016 y 2018, según apunta el último informe Global Sustainable Investment Review.

 
Existen diversos argumentos a favor de implementar criterios ASG en tu empresa:

 

  • La Tierra lo necesita. Desde 1990, las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2) han aumentado casi un 50%, según datos de la ONU, y las consecuencias para nuestro planeta están a punto de alcanzar niveles irreversibles. Junto con los gobiernos y la sociedad civil, las empresas desempeñan un papel fundamental a la hora de conducir a un cambio sistémico capaz de prevenir las consecuencias de la crisis climática. Según la ONU, para ser parte de la solución, las corporaciones deben mejorar su eficiencia energética, reducir su huella de carbono y establecer metas de disminución de emisiones. El informe Responsible Investment Review  de HSBC asegura que los criterios ASG contribuyen a alinear una empresa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París, estableciendo un marco transformacional a largo plazo, que puede tener un "efecto material" en el desempeño financiero de los activos en los que invertimos. 
  • Permiten aumentar la rentabilidad y ayudan a gestionar el riesgo. La empresa será más atractiva para inversores, accionistas, clientes e incluso su propio personal. "No solo se consigue una mayor optimización de costes, sino que también puede redundar en el propósito de la compañía y en la implicación de los empleados con la misión y los objetivos a largo plazo, ya que estarán más motivados al trabajar en un sitio que consideran éticamente positivo", explica Rodríguez.  Así, las compañías que los integran tienen a atraer y retener los mejores talentos. Un estudio de Robeco confirma que las compañías que se alinean con los ODS presentan un menor riesgo crediticio. Durante la pandemia, los fondos ASG han sido más resilientes que los tradicionales y han presentado una menor volatilidad. 
  • Cambio regulatorio. "No solo los consumidores son más exigentes, los reguladores nacionales y supranacionales también están endureciendo sus demandas", asegura Rodríguez. La UNPRI, red internacional de Principios para la Inversión Sostenible, respaldada por la ONU señala que desde mediados de los 90 la regulación en inversión sostenible ha aumentado significativamente. Esto se debe a la comprensión por parte de los reguladores de que el sector financiero puede ser clave a la hora de enfrentar diversos retos globales o combatir la elusión fiscal. Los sectores que no contribuyan a la materialización de la Agenda 2030 correrán el riesgo de enfrentarse a sanciones, retiradas de licencias o mermas en su reputación. Por otro lado, incluir estos criterios es ya parte del deber fiduciario de los inversores.

Sin embargo, para que no acusen a tu empresa de greenwashing, una vez determinados los criterios para tu marco ASG,  se deben establecer métricas, medirlas de manera regular y compartir el progreso públicamente en reportes de sostenibilidad. Las empresas se han alejado de su esquema tradicional: ya no solo generan riqueza, sino que son conscientes de que deben aportar valor social, cuidando del planeta y mejorando la vida de las personas.

 

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