“Se trata de prepararse como un motociclista ante una carrera, para llegar a la parrilla de salida en las mejores condiciones. Por esta razón animo a mis alumnos a interactuar lo más posible entre ellos, a articular sus ideas de forma clara y a enfocarse en lo que realmente está pasando, porque en la mayoría de los casos que planteamos no hay una única respuesta acertada”, afirma Mike Rosenberg, profesor veterano en el IESE Business School. 

Mike trabaja en la escuela de negocios que se ha mantenido en el primer puesto del ranking mundial publicado por Financial Times durante los últimos cinco años. “El Método del Caso” es una de sus principales herramientas de aprendizaje, complementado con conferencias, conocimiento basado en la acción, simulaciones y formación. 

A diferencia de la enseñanza empaquetada en clases magistrales, en el IESE se exige a los alumnos que se coloquen en el lugar de los directivos. ¿Cómo puedo mejorar las ventas, dirigir personas en entornos multiculturales, o diseñar incentivos que sean efectivos en situaciones de alta competitividad? Se trata de preguntas en primera persona a las que los alumnos han de enfrentarse. 

Un debate guiado por el profesor cuyo principal objetivo es enriquecer la discusión provocando la mayor variedad de puntos de vista. Aprender haciendo. Así es cómo se enseña a los alumnos a pensar y actuar como directivos. 

Los casos plantean problemas reales de empresas cuidadosamente seleccionadas en diferentes sectores de actividad. Para que este aprendizaje activo funcione, es necesario que los casos sean de calidad, reproducibles en cualquier lugar del mundo, representen dilemas importantes de la dirección general y permitan discutir en clase nuevas ideas o modelos de negocio. 

Ejemplos ya clásicos incluyen a Apple, Amazon, Adidas o Unilever por citar algunos, entre los que a partir de ahora también se encuentra Opinno. 

“Opinno se fundó en el año 2008 en Silicon Valley, justo una semana después de la caída de Lehman Brothers, con el objetivo de revolucionar la forma de trabajo de las consultoras de negocios. Durante este periodo nuestra constante ha sido crear un modelo de negocio global en el que expertos en tecnología e innovación, basados en cualquier punto del planeta, nos permitieran ofrecer las mejores soluciones a los problemas de nuestros clientes”, comenta Pedro Moneo, CEO y fundador de Opinno. 

“De la misma manera en la que Airbnb ha cambiado la percepción de los viajeros en su búsqueda de alojamiento, nuestra propuesta de consultoría de innovación y tecnología está suponiendo un punto de inflexión a la hora de facilitar soluciones óptimas a los dilemas de los clientes”, matiza Pedro. 

Nacido en Madrid, en el seno de una familia de científicos, y formado en España, Francia y Estados Unidos, Pedro comenzó su andadura con Opinno estableciendo oficinas en Madrid y San Francisco. Muchas compañías empezaban en aquel momento a sentir la amenaza que suponían las tecnologías emergentes para quien no estuviera preparado para asimilarlas. 

Pedro vio con claridad la oportunidad de construir la arquitectura de un nuevo modelo de consultoría global de innovación. En este proceso tuvo que saber formular las preguntas adecuadas, lo que ya es un reto en si mismo, y apostar por las respuestas que condicionarían el éxito de su plan. 

Aquí, en este punto del tiempo es donde los alumnos del IESE tendrán que ponerse en sus zapatos y empezar a familiarizarse con lo que les espera en el mundo real y su propia capacidad de tomar decisiones en un contexto de incertidumbre. 

¿Deberá Opinno crecer mediante oficinas propias o apoyarse en franquicias? ¿Buscar nuevos mercados o reforzar los existentes? ¿Será más adecuada una estrategia orientada al cliente, al mercado, al talento o a las personas? Los alumnos tendrán que decidir, entre otras cosas, si mantener la sinergia entre sus tres líneas de negocio o darles carta de libertad e independencia.

¿Es mejor buscar perfiles jóvenes con hambre de experiencia, o confiar en profesionales asentados? Y para que esta pregunta no parezca retórica deberán seleccionar el perfil más adecuado para dirigir una nueva oficina en el extranjero. 

Jugar a ser Pedro Moneo no va a ser un reto sencillo para los alumnos del IESE. Por algo han sido admitidos en una de las mejores escuelas de negocios del mundo.